Escribo esto por el odio que estoy sientiendo
este sentimiento que yace en mi
es insoportable e inmundo,
quiero estar lejos de todo lugar
quiero vomitar en todo y en ti
quiero dejar de pensar y olvidar
que todo existe en este mundo,
un mundo porfiado.
Nunca me sentí bien conmigo,
pero no soy yo, es este mundo,
¡Si este mundo que no es para mí!
Este mundo que es para ti
Porque es tan miserable como tú
Igual que un Olimpo sin vitud
¿Qué te quedas aquí esperando?,
Esperando algo bueno,
algo que no existe aquí,
una utopía para mí.
Este es mi primer poema de muerte
que nefasto que no sea el último,
aún no tengo valor,
ese es mi verdadero temor.
sábado, 23 de octubre de 2010
jueves, 27 de mayo de 2010
OTRO CUENTO
UN SOLTERÓN MÁS
Para Mariano ya era bastante difícil que su vida fuera solitaria como para tener que subir aquellos 72 escalones oscuros y en círculo, que le producían aquella nausea insoportable, tarea algo cansada para un hombre de 30 años que vivía en el último piso. Durante el largo proceso Mariano siempre pensaba en el martirio que era para él llegar a su casa, ya que su madre constantemente lo agobiaba recordándole a cada momento que era un solterón y que nunca había llevado a nadie a casa, sin dejar pasar por alto el hecho de que era un escritor frustrado.
—Mariano, ¿eres tú?
—Sí madre, aquí estoy.
— ¿Con quién vienes?, hice comida para tres.
—Solo, ya sabes que siempre estoy solo, no sé por qué tu insistencia de cocinar de más.
Terminada la cena Mariano recorría aquella sala extensa llena de cuadros de antaño que su madre coleccionaba, y a los cuales a pesar de eso les tenía mucho aprecio ya que eran cuadros que había pintado su padre. Enseguida daba un vistazo alrededor y como de costumbre estaba en orden, a él le gustaba así, la mesa de centro únicamente para adornar, la sala con los cojines tan acomodados que daba lástima sentarse en ellos, y los demás muebles igual de pulcros y con colores entristecidos como los anteriores, lo siguiente era pasar por aquel corredor oscuro, con apenas una pequeña chispa de luz y tan estrecho que sentía ahogarse cada que pasaba por ahí.
Al llegar a su habitación se sentó frente a la computadora siguiendo la rutina para escribir otro fracaso literario, su cama tan limpia como siempre, a un lado el closet lleno de trajes tan parecidos que poco se podía diferenciar uno del otro, un librero lleno y el perchero sin un solo saco, nada invariable a decir verdad; habitación que describía bien su personalidad.
Su rutina era del diario la misma, un día al salir de la puerta principal del edificio en el que vivía notó que había un nuevo local justo en la planta baja del edificio, era una boutique de ropa, de pronto concentró la mirada en un maniquí, no podía dejar de mirarlo, era como si le pareciera conocido.
—Buenos días señor.
—Buenos días.
— ¿Gusta ver algo en especial?, tal vez para su esposa…
Mariano veía al maniquí con aquel vestido negro tan entallado que sus más íntimos instintos recorrieron todo su cuerpo.
—No gracias… bueno sí disculpe ¿qué precio tiene ese vestido?
—500 pesos señor.
—Este… bueno gracias.
Cada mañana Mariano al salir del edificio se quedaba a contemplar a Magdalena (como él llamaba al maniquí) unos 10 ó 15 minutos, veía sus ojos tan cálidos que parecían tener vida, sus labios delgados que a vista de todos eran perfectos, pero para Mariano no lo eran tanto, ya que notaba que uno era más desalineado que el otro, sin embargo, esto no le molestaba pues su rostro y cuerpo fino lo compensaba. Le contaba cosas de todo tipo: de su trabajo, cómo este mundo era cada día más insoportable y rutinario para él, entre otras cosas, pero sin obtener una respuesta de ella.
Una mañana mientras platicaba:
—Sí ese tipo asistente del editor que piensa que por lamerle las botas se quedará con el puesto, es tan común ver ese tipo de cosas…
—Sí, así es la gente vacía y qué sólo se preocupa por los bienes materiales que puedan obtener o por resaltar entre el rebaño.
— ¡Magdalena! ¿Realmente eres tú la que me está hablando?
— ¡Claro que soy yo!, sino con quién hablas.
—No puedo creer que me estés hablando.
—Eso es porque me gusta escuchar tanto lo que te pasa, que se me hace imprudente de mi parte interrumpirte, ya que no sé nada de ti y tú lo sabes todo de mí.
—Gracias, pero en realidad no sé gran cosa de ti.
—Claro que lo sabes, sino nunca habrías notado mi presencia.
Por la noche Mariano llegó como de costumbre a casa.
— Mariano, ¿eres tú?
—Si madre, aquí estoy.
—Hice comida para tres, ¿hoy si la trajiste?
—No madre aún no.
—Pero, por lo menos dime cómo se llama.
—No te lo diré, aún no es momento.
— ¡Mentiroso! ¡No existe esa mujer, eres un falso, un mediocre, un perdedor!
— ¿Qué te pasa madre?
—Llamé a tu trabajo y me dijeron que no salías con ninguna mujer, es obvio que no existe, porque ¿en dónde más la pudiste haber conocido?, nunca tardas más del tiempo estimado para llegar a casa.
Lo tomó del brazo y gritaba:
— ¡Dime por qué lo has inventado todo!
— ¡Suéltame madre!, no mentí, sólo que no lo entenderías.
— ¡Eres un Perdedor!
De pronto Mariano se convirtió en otra persona, tomó a su madre del cuello, mientras veía cómo lo miraba fijamente, él no podía dejar de estrujar su cuello, ni de sentir placer por lo mismo, hasta que murió.
Mariano había leído muchas novelas sobre crímenes así que supo qué hacer, al otro día comenzaron a llegar las personas para dar el pésame.
—Buenas Noches Mariano.
—Buenas noches.
—Lamento mucho lo que sucedió.
—Sí, yo también lo siento mucho.
—No te preocupes, tu madre ahora está en mejor lugar.
—Eso espero…
Mariano no dejaba de pensar en su Magdalena y en que no había podido platicar con ella ese día, a lo lejos escuchaba a los asistentes y lo que decían.
—Desde que murió su marido nunca fue la misma.
—No, nunca, era tan dulce y luego no sé qué le pasó.
—Hay sí, pero espero que Magdalena ya esté con su esposo y que en el otro mundo sea la misma que era antes
Mariano sonrió y dijo para sí mismo:
—Quizá siempre fue la mi.
Escrito por Gabriela Ivonne Aquino Téllez
Para Mariano ya era bastante difícil que su vida fuera solitaria como para tener que subir aquellos 72 escalones oscuros y en círculo, que le producían aquella nausea insoportable, tarea algo cansada para un hombre de 30 años que vivía en el último piso. Durante el largo proceso Mariano siempre pensaba en el martirio que era para él llegar a su casa, ya que su madre constantemente lo agobiaba recordándole a cada momento que era un solterón y que nunca había llevado a nadie a casa, sin dejar pasar por alto el hecho de que era un escritor frustrado.
—Mariano, ¿eres tú?
—Sí madre, aquí estoy.
— ¿Con quién vienes?, hice comida para tres.
—Solo, ya sabes que siempre estoy solo, no sé por qué tu insistencia de cocinar de más.
Terminada la cena Mariano recorría aquella sala extensa llena de cuadros de antaño que su madre coleccionaba, y a los cuales a pesar de eso les tenía mucho aprecio ya que eran cuadros que había pintado su padre. Enseguida daba un vistazo alrededor y como de costumbre estaba en orden, a él le gustaba así, la mesa de centro únicamente para adornar, la sala con los cojines tan acomodados que daba lástima sentarse en ellos, y los demás muebles igual de pulcros y con colores entristecidos como los anteriores, lo siguiente era pasar por aquel corredor oscuro, con apenas una pequeña chispa de luz y tan estrecho que sentía ahogarse cada que pasaba por ahí.
Al llegar a su habitación se sentó frente a la computadora siguiendo la rutina para escribir otro fracaso literario, su cama tan limpia como siempre, a un lado el closet lleno de trajes tan parecidos que poco se podía diferenciar uno del otro, un librero lleno y el perchero sin un solo saco, nada invariable a decir verdad; habitación que describía bien su personalidad.
Su rutina era del diario la misma, un día al salir de la puerta principal del edificio en el que vivía notó que había un nuevo local justo en la planta baja del edificio, era una boutique de ropa, de pronto concentró la mirada en un maniquí, no podía dejar de mirarlo, era como si le pareciera conocido.
—Buenos días señor.
—Buenos días.
— ¿Gusta ver algo en especial?, tal vez para su esposa…
Mariano veía al maniquí con aquel vestido negro tan entallado que sus más íntimos instintos recorrieron todo su cuerpo.
—No gracias… bueno sí disculpe ¿qué precio tiene ese vestido?
—500 pesos señor.
—Este… bueno gracias.
Cada mañana Mariano al salir del edificio se quedaba a contemplar a Magdalena (como él llamaba al maniquí) unos 10 ó 15 minutos, veía sus ojos tan cálidos que parecían tener vida, sus labios delgados que a vista de todos eran perfectos, pero para Mariano no lo eran tanto, ya que notaba que uno era más desalineado que el otro, sin embargo, esto no le molestaba pues su rostro y cuerpo fino lo compensaba. Le contaba cosas de todo tipo: de su trabajo, cómo este mundo era cada día más insoportable y rutinario para él, entre otras cosas, pero sin obtener una respuesta de ella.
Una mañana mientras platicaba:
—Sí ese tipo asistente del editor que piensa que por lamerle las botas se quedará con el puesto, es tan común ver ese tipo de cosas…
—Sí, así es la gente vacía y qué sólo se preocupa por los bienes materiales que puedan obtener o por resaltar entre el rebaño.
— ¡Magdalena! ¿Realmente eres tú la que me está hablando?
— ¡Claro que soy yo!, sino con quién hablas.
—No puedo creer que me estés hablando.
—Eso es porque me gusta escuchar tanto lo que te pasa, que se me hace imprudente de mi parte interrumpirte, ya que no sé nada de ti y tú lo sabes todo de mí.
—Gracias, pero en realidad no sé gran cosa de ti.
—Claro que lo sabes, sino nunca habrías notado mi presencia.
Por la noche Mariano llegó como de costumbre a casa.
— Mariano, ¿eres tú?
—Si madre, aquí estoy.
—Hice comida para tres, ¿hoy si la trajiste?
—No madre aún no.
—Pero, por lo menos dime cómo se llama.
—No te lo diré, aún no es momento.
— ¡Mentiroso! ¡No existe esa mujer, eres un falso, un mediocre, un perdedor!
— ¿Qué te pasa madre?
—Llamé a tu trabajo y me dijeron que no salías con ninguna mujer, es obvio que no existe, porque ¿en dónde más la pudiste haber conocido?, nunca tardas más del tiempo estimado para llegar a casa.
Lo tomó del brazo y gritaba:
— ¡Dime por qué lo has inventado todo!
— ¡Suéltame madre!, no mentí, sólo que no lo entenderías.
— ¡Eres un Perdedor!
De pronto Mariano se convirtió en otra persona, tomó a su madre del cuello, mientras veía cómo lo miraba fijamente, él no podía dejar de estrujar su cuello, ni de sentir placer por lo mismo, hasta que murió.
Mariano había leído muchas novelas sobre crímenes así que supo qué hacer, al otro día comenzaron a llegar las personas para dar el pésame.
—Buenas Noches Mariano.
—Buenas noches.
—Lamento mucho lo que sucedió.
—Sí, yo también lo siento mucho.
—No te preocupes, tu madre ahora está en mejor lugar.
—Eso espero…
Mariano no dejaba de pensar en su Magdalena y en que no había podido platicar con ella ese día, a lo lejos escuchaba a los asistentes y lo que decían.
—Desde que murió su marido nunca fue la misma.
—No, nunca, era tan dulce y luego no sé qué le pasó.
—Hay sí, pero espero que Magdalena ya esté con su esposo y que en el otro mundo sea la misma que era antes
Mariano sonrió y dijo para sí mismo:
—Quizá siempre fue la mi.
Escrito por Gabriela Ivonne Aquino Téllez
martes, 20 de abril de 2010
DE ARRIBA ABAJO
Y luego se preguntan por qué las personas no se quieren registrar en el RENAUT, pues lamento informarles a todas aquellas personas que no se registraron por temor a que sus datos personales caigan en manos criminales, que no les sirvió de nada, ya que su información personal se vende en el barrio de Tepito.
Ya lo dice toda la población mexicana, lo que quieras lo consigues en Tepito, si quieres saber la dirección de alguien, los datos de un policía, o incluso las ordenes de aprensión, sólo tienes que juntar 12 mil pesos y así podrás adquirir está información, y debo decir que si funciona ya que esté método ha sido empleado por servidores públicos, ya que dicen agiliza su trabajo, pues las corporaciones en las que laboran no cuentan con esos datos.
Quisiera decir que me sorprende, pero sería como decir que también me sorprende que el director del Registro Federal de Electores Alberto Alonso Coria dijera que antes de hacer cualquier cosa tenían que estar seguros de que realmente se estaba vendiendo el padrón electoral.
No cabe duda que ya no hay seguridad en este país, la desconfianza está cada vez más inmersa en los ciudadanos que habitamos en él, y sobre todo el miedo de ser secuestrados o extorsionados en cualquier momento.
Esto me hace recordar aquel caso en el que un trabajador del Instituto Mexicano de Seguro Social (IMSS) vendió la base de datos de dicha institución a una empresa extranjera, lo que sucedió es que pudieron comprobar quién era el autor de dichos hechos y fue acusado por traición a la patria, ya que en la constitución mexicana no existe nada especifico sobre casos de este tipo; el proceso duró varios años y concluyó con una multa de varios millones de pesos, entonces me pregunto ¿Si sucede lo mismo con este caso cuantas victimas habrá durante esos años?
Disculpen si me muestro desalentadora ante esta situación, pero para mí no es consuelo saber que en la supuesta lucha contra el crimen organizado han muerto más delincuentes que civiles.
Esperen ¿Qué los delincuentes no son civiles?
Ya lo dice toda la población mexicana, lo que quieras lo consigues en Tepito, si quieres saber la dirección de alguien, los datos de un policía, o incluso las ordenes de aprensión, sólo tienes que juntar 12 mil pesos y así podrás adquirir está información, y debo decir que si funciona ya que esté método ha sido empleado por servidores públicos, ya que dicen agiliza su trabajo, pues las corporaciones en las que laboran no cuentan con esos datos.
Quisiera decir que me sorprende, pero sería como decir que también me sorprende que el director del Registro Federal de Electores Alberto Alonso Coria dijera que antes de hacer cualquier cosa tenían que estar seguros de que realmente se estaba vendiendo el padrón electoral.
No cabe duda que ya no hay seguridad en este país, la desconfianza está cada vez más inmersa en los ciudadanos que habitamos en él, y sobre todo el miedo de ser secuestrados o extorsionados en cualquier momento.
Esto me hace recordar aquel caso en el que un trabajador del Instituto Mexicano de Seguro Social (IMSS) vendió la base de datos de dicha institución a una empresa extranjera, lo que sucedió es que pudieron comprobar quién era el autor de dichos hechos y fue acusado por traición a la patria, ya que en la constitución mexicana no existe nada especifico sobre casos de este tipo; el proceso duró varios años y concluyó con una multa de varios millones de pesos, entonces me pregunto ¿Si sucede lo mismo con este caso cuantas victimas habrá durante esos años?
Disculpen si me muestro desalentadora ante esta situación, pero para mí no es consuelo saber que en la supuesta lucha contra el crimen organizado han muerto más delincuentes que civiles.
Esperen ¿Qué los delincuentes no son civiles?
domingo, 18 de abril de 2010
UN AMOR FRÍO

La primera vez que la vi pasó desapercibida, para ser sinceros nunca había notado nada especial en ella, pero la ocasión que esta vez nos unía era completamente distinta a las anteriores, algunos querían verla y otros definitivamente no, yo me encontraba dentro de los curiosos.
Esperaba la oportunidad para acercarme a ella, de pronto la tuve ante mí, ahí estaba ella, con su vestido negro entallado, blanca como nunca había visto a nadie, se encontraba tan calmada y yo sólo podía mirar sus senos, tan perfectos como dos frutas redondas cuando están listas para comerse, se veían tan perfectos que imaginaba la infinidad de cosas que podía hacer con ellos, quería tenerlos en mi boca, y poderlos morder y chupar como si fuera el último manjar; mis ojos seguían recorriendo su cuerpo, ahora mi mirada se centraba en sus muslos tan firmes y con unas curvas tan bellas que hacían volar la imaginación de cualquiera, quería tenerlas entre mis piernas, explorarlas y poder penetrar en ellas hasta que nunca más quisieran separase de mi cuerpo, y qué decir de ese trasero tan torneado lo único que veía en el era mi lengua recorriéndolo, oliendo cada parte de su intimidad y hacerla parte de la mía.
Ella ocupaba mi mente, no podía dejar de pensar en lo bien que la pasaríamos cuando todo esto terminara, la llevaría a la habitación, la recostaría sobre la cama y comenzaría a besar sus dulces labios, aquellos labios tan pálidos y secos que lo que me tocaba a mí era remojarlos con mi lengua, sus ojos tan dulces, pero al mismo tiempo vacios hacían que me excitará cada que pensaba en ellos, quería que mis dedos recorrieran cada parte de su ser, aquel cuerpo faltó de calidez humana, entonces mis manos penetrarían en aquellos rincones que nadie se atrevería a tocar, yo quería ser el único dueño de ese cuerpo, y estaba seguro de que lo conseguiría, de pronto escuché algo que desvío mi atención, era el llanto de aquella mujer:
—No se preocupe ella ahora está en un lugar mejor —dijo uno de los asistentes—
—Pero, era tan joven —y rompió en llanto nuevamente— aún no lo puedo creer.
Entonces otro de los asistentes se acerco a la mujer y dijo:
—Mi más sentido pésame señora espero encuentre consuelo pronto con respecto a esta desagradable situación.
—Muchas gracias señor.
Toda esa gente me causaba una especie de repugnancia, el sentir ese calor humano tan desagradable me molestaba mucho, no soportaba que nadie estuviera cerca de mí a menos que fuera indispensable.
Lo único que pensaba en ese momento era en cómo sacar el cuerpo de mi amada para poder entregarme a ella en su totalidad.
Ya eran casi las dos de la mañana la gente se empezaba a ir, sólo quedaba la madre de mi amada que era gran amiga de mi madre, entonces me ofrecí a llevarla hasta su habitación y soportar ese calor humano que tanto me repugnaba con tal de estar a solas con mi amada; ella aceptó y enseguida subimos a la habitación, seguido de eso bajé hasta el vestíbulo donde se encontraba ella.
—Mi amor nunca había notado lo hermosa que eres, tal vez porque hasta este momento no lo eras en su totalidad, que dicha me da tenerte cerca de mí, tan natural, tan fría.
Entonces la cargue y la lleve hasta una de las habitaciones, la recosté y mi fantasía se empezó a hacer realidad, pero superada en un cien por ciento, su frialdad me excitaba cada vez más, le quité la ropa sutilmente y comencé a besar sus senos, tan firmes y exquisitos que después no pude evitar morderlos, fui bajando lentamente mi boca hasta tener mi lengua en sus muslos y luego introducirla en lo más íntimo de su ser, me sentía tan excitado y mi pene estaba tan erecto que sólo era cuestión de tiempo para que estallará, pero aún no podía terminar, mis dedos tocaron su lindo rostro, y recorrieron su espalda hasta llegar a aquel rincón que por fin era solamente mío, ahora toda ella era mía; sabía que aún no era tiempo de terminar así que la puse boca abajo y mi miembro penetro difícilmente en ella, una y otra vez; de pronto escuché un ruido, era la madre de Carlota que reclamaba el cuerpo de su hija al no verlo en el vestíbulo, de pronto se abrió la puerta, se escuchó un grito de horror y mi ser explotó todo lo que tenía dentro.
Aquino Téllez Gabriela Ivonne
lunes, 29 de marzo de 2010
MALA MUJER
Soy una mala mujer
Ahora eso me hace padecer
Siempre me divertí
Y ahora no se qué siento hacia ti.
Siempre recordaras quién soy
Y eso te hace sucumbir
Pero al mismo tiempo
No querrás saber de mí.
Mi maldad te enamoro
Que irónico tu amor
Pero la desgracia así es
Y no hay más que hacer
Ahora eso me hace padecer
Siempre me divertí
Y ahora no se qué siento hacia ti.
Siempre recordaras quién soy
Y eso te hace sucumbir
Pero al mismo tiempo
No querrás saber de mí.
Mi maldad te enamoro
Que irónico tu amor
Pero la desgracia así es
Y no hay más que hacer
viernes, 12 de marzo de 2010
LOS MEJORES CUENTOS MEXICANOS

¿Y si no abro los ojos? Es lo que se pregunta Rubén mientras se encuentra en la cama de su habitación, escucha todo lo que sucede a su alrededor con lujo de detalle, ya que conoce bien a los que lo rodean, la respuesta que busca ante el abrir o no los ojos se vuelve más difícil.
Pahko es un vago como cualquier otro, lo que hace con su tiempo además de drogarse es jugar video-juegos, un día al regresar de casa se dispone a jugar dejando perder varias vidas como de costumbre, pues así el juego se vuelve más interesante, lo que Pahko no sabe es que este juego es su oportunidad de redimirse de aquellas cosas de las que se arrepiente, una después de otra conforme avanza de nivel.
Dominus es el nombre del nuevo sistema operativo que remplazó a Windows y qué ahora ha provocado caos en el mundo, uno de sus creadores cuenta el proceso de la creación de este y la intención de crearlo.
Estas son sólo algunas de las historias que puedes encontrar en Los mejores cuentos mexicanos, una Selección de José Manuel Prieto, en la cual encontraremos distintos estilos ya que cada autor adopta diversas temáticas, lo que permite tener variedad para gustos heterogéneos.
Crítica:
Cuando comienzas a leer Los mejores cuentos mexicanos te das cuenta de que no es necesario que las historias sean largas para que sean interesantes, una selección exquisita y acertada, para introducir a cualquiera a la lectura y mantener interesados a los que ya están inmersos en está.
Es evidente que la selección fue difícil, pero al final se logró esa variedad que hace feliz a todos los lectores, y que al mismo tiempo te hace llorar, reír, reflexionar e incluso sucumbir en lo más profundo de tu ser.
domingo, 28 de febrero de 2010
UN MEXICANO MÁS

Juan Sánchez Andraka nos muestra la realidad de muchos de los mexicanos, una vida totalmente paradójica en todos los sentidos, Antonio el protagonista de la historia es un adolecente cuya educación va comenzando, pero que está siendo marcada por una sociedad corrupta.
Mientras Antonio va contando sus experiencias, se nota como va cambiando su ideología y demuestra que es más fácil unirse a la sociedad que ir en su contra, pues en varias ocasiones de la historia se ve obligado no pensar y someterse a los demás, para quienes lo importante es el dinero a tal grado que incluso los humanos somos mercancía.
En Un mexicano más se muestra una sociedad contradictoria, en la que la enseñanza es una y la práctica otra, ya que los verdaderos mentores de está no son escuchados, mientras los falsos se ven mejor; en la que el valor que se le da a las personas es por el poder que tienen, aquella que va formando a nuestros jóvenes, y que se logra ver frecuentemente en un país como este.
Una obra muy directa y veraz, brillante para ser la primera del Autor el que se muestra como un excelente critico de su tiempo.
Critica
Es evidente la fácil adaptación que Juan Sánchez Andraka logró realizar de la vida de los mexicanos en su obra, digo adaptación porque en cada línea que se lee de la historia de Antonio se ve reflejada la incuestionable realidad de la sociedad mexicana.
Una exquisita obra realizada para un público joven e inexperto en su mayoría, con lo cual invita al auditorio a interesarse más en la lectura y demuestra que la literatura también abre puertas a la verdad.
Una obra fácil de leer y que no necesita mucha interpretación, pero sí que incita a mucha reflexión, una forma perfecta de querer contribuir a esta realidad corrupta para así dejar de ser “un mexicano más”.
sábado, 27 de febrero de 2010
CHATARREROS

CHATARREROS
Solitarias almas somos
como los caminos desiertos,
aquellos por los que la vida nos lleva
y desde niños el alma queda.
En los caminos recogemos miseria
y a veces una que otra guerra,
pero al mismo tiempo amores
que nos hacen ser mejores.
No sabemos si son falsos
no sabemos que tanto nos queda,
pero al final chaterreros somos
en esta vida desierta.
AQUINO TÉLLEZ GABRIELA IVONNE
domingo, 21 de febrero de 2010
TATUADA EN MÍ
TATUADA EN MÍ
Tu pecho esta tatuado en el mío
como un fuerte puñal,
sólo así me siento tranquilo,
eso es personal.
Tus dulces gestos tatuados en mí
aquellos que me hacen sucumbir,
son los que hoy miro partir,
¡Ya no se qué hacer sin ti!
Quiero tenerte tatuada siempre
en cada rincón de mi mente,
¡oh! que feliz me siento
en esta utopía de anhelo.
Quiero tatuarte mi alma
para que así nunca te vayas,
pero nunca supe que deseabas
ahora esta es tu venganza.
Aquino Téllez Gabriela Ivonne
Tu pecho esta tatuado en el mío
como un fuerte puñal,
sólo así me siento tranquilo,
eso es personal.
Tus dulces gestos tatuados en mí
aquellos que me hacen sucumbir,
son los que hoy miro partir,
¡Ya no se qué hacer sin ti!
Quiero tenerte tatuada siempre
en cada rincón de mi mente,
¡oh! que feliz me siento
en esta utopía de anhelo.
Quiero tatuarte mi alma
para que así nunca te vayas,
pero nunca supe que deseabas
ahora esta es tu venganza.
Aquino Téllez Gabriela Ivonne
jueves, 11 de febrero de 2010
DE ARRIBA ABAJO
No es que no esté de acuerdo en que todos seamos amiguis, pero de que el PAN y el PRD lo sea, tampoco hay que ser hipócritas, mientras el PAN afirma que la alianza entre ambos partidos en Durango y Oaxaca no afecta a los principios del mismo, el aún Secretario de gobernación Fernando Gómez Mont rompe todo lazo con el PAN.
Y debo decir que justa razón tiene, no es que yo esté del lado del PAN o del PRD, pero esto lo único que indica es la perdida de ideologías en nuestro país, que decepción ahora ya no hay ni de dónde escoger.
Y mientras ¿Qué pasa con el PRI?, pues fácil lo que todo mundo ha venido diciendo, el se sienta se burla y aplaude tranquilo para regresar a la presidencia en el 2012.
Y debo decir que justa razón tiene, no es que yo esté del lado del PAN o del PRD, pero esto lo único que indica es la perdida de ideologías en nuestro país, que decepción ahora ya no hay ni de dónde escoger.
Y mientras ¿Qué pasa con el PRI?, pues fácil lo que todo mundo ha venido diciendo, el se sienta se burla y aplaude tranquilo para regresar a la presidencia en el 2012.
miércoles, 3 de febrero de 2010
ESTADO DE DERECHO
¿Estado de Derecho?
No sé si sea correcto hablar de esto en un país como México ya que no es novedad que la violencia ha alcanzado su máximo esplendor, uno de los casos más recientes es el de la matanza de Cd Juárez Chihuahua donde como sabrán dio lugar a los asesinatos de 16 adolecentes y otros heridos, que festejaban.
Es imposible vivir en estas ciudades sin ley, en donde ya no existen los derechos humanos y es imposible llevar una vida organizada y digna, ya que quienes ahy habitan saben que sus vidas están en constante peligro.
Es triste ver que en estas ciudades fuera de que se mejore la situación es cada día peor, y que a pesar de que las autoridades digan que se está trabajando en ello sigan ocurriendo cosas de este tipo.
No hay duda que la corrupción va de la mano con los problemas de violencia, claro está el caso Cabañas, que por ser una figura pública reluce de entre las demás, y lo peor es que ya a nadie sorprenden las irregularidades de la justicia para su agresor. Sin embargo la justicia debería de ser igual para todos .
No sé si sea correcto hablar de esto en un país como México ya que no es novedad que la violencia ha alcanzado su máximo esplendor, uno de los casos más recientes es el de la matanza de Cd Juárez Chihuahua donde como sabrán dio lugar a los asesinatos de 16 adolecentes y otros heridos, que festejaban.
Es imposible vivir en estas ciudades sin ley, en donde ya no existen los derechos humanos y es imposible llevar una vida organizada y digna, ya que quienes ahy habitan saben que sus vidas están en constante peligro.
Es triste ver que en estas ciudades fuera de que se mejore la situación es cada día peor, y que a pesar de que las autoridades digan que se está trabajando en ello sigan ocurriendo cosas de este tipo.
No hay duda que la corrupción va de la mano con los problemas de violencia, claro está el caso Cabañas, que por ser una figura pública reluce de entre las demás, y lo peor es que ya a nadie sorprenden las irregularidades de la justicia para su agresor. Sin embargo la justicia debería de ser igual para todos .
martes, 26 de enero de 2010
HACIA UNA EVOLUCION DE LA SOCIEDAD MEXICANA
No es una sorpresa la controversia que ha causado la legalización de adopción gay en México, ya que es uno de los principales países aún regidos por una sociedad en su mayoría católica, lo cierto es que no podemos negar que aunque hemos “evolucionado” aún quedan muchos tabúes a vencer en una sociedad como la nuestra.+
La principal preocupación de los conservadores hacia esta cuestión es que los niños puedan imitar la conducta sexual de los padres y que no crezcan de una manera adecuada psicológicamente hablando, pero si esto fuera cierto no existirían los homosexuales ya que la mayoría de ellos han sido criados por matrimonios heterosexuales.
Debo decir que estoy de acuerdo en que no será una lucha fácil y que es probable que los hijos de estos matrimonios sean estigmatizados por la sociedad, sin embargo, no es algo nuevo ya que en su tiempo los hijos de matrimonios separados, madres solteras, matrimonios interraciales también lo fueron.
Me atrevo a decir que en México la sociedad es muy contradictoria, hablan de una manera, pero al defender los derechos de las llamadas minorías se hacen a un lado, creo que todos los que creemos y estamos a favor de los derechos humanos deberíamos de apoyar causas como ésta.
Hoy en día es difícil hablar de si realmente eres minoría o no, la globalización permite que diversas culturas estén en contacto con otras y entonces ¿no se convierten así en minorías también?
IVONNE AQUINO TELLEZ
La principal preocupación de los conservadores hacia esta cuestión es que los niños puedan imitar la conducta sexual de los padres y que no crezcan de una manera adecuada psicológicamente hablando, pero si esto fuera cierto no existirían los homosexuales ya que la mayoría de ellos han sido criados por matrimonios heterosexuales.
Debo decir que estoy de acuerdo en que no será una lucha fácil y que es probable que los hijos de estos matrimonios sean estigmatizados por la sociedad, sin embargo, no es algo nuevo ya que en su tiempo los hijos de matrimonios separados, madres solteras, matrimonios interraciales también lo fueron.
Me atrevo a decir que en México la sociedad es muy contradictoria, hablan de una manera, pero al defender los derechos de las llamadas minorías se hacen a un lado, creo que todos los que creemos y estamos a favor de los derechos humanos deberíamos de apoyar causas como ésta.
Hoy en día es difícil hablar de si realmente eres minoría o no, la globalización permite que diversas culturas estén en contacto con otras y entonces ¿no se convierten así en minorías también?
IVONNE AQUINO TELLEZ
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